lunes, 27 de octubre de 2014

Artículo en el periódico Regeneración. 27 de octubre de 2014.

¿Cuarenta y tres? ¡Son miles!


“Contra la injusticia y la impunidad,
¡ni perdón ni olvido!”
– Bertolt Brecht.

 Por: María Santos
Twitter: @marifersv94


Regeneración, 27 de octubre de 2014.- Ha causado impresión y repudio total en todos los estados de la República Mexicana y en la mayoría de los países delmundo la desaparición y muy probable asesinato de los 43 estudiantes y maestros normalistas de Ayotzinapa. De este lamentable caso ya no queda mucho qué decir… Quisiera abordar este tema de un punto de vista que nadie ha tocado.

ayotzi

 Es muy preocupante el hecho de que se han encontrado muchas fosas clandestinas en México; incluso podría decirse que el estado de Guerrero es una sola fosa. Y todos esos asesinatos quedaron impunes. Lo que me impacta bastante es que, a como van las investigaciones de la Procuraduría General de la República, probablemente se queden todos esos asesinatos impunes por siempre. ¿Por qué es esto? Bueno, es de sabiduría popular, de acuerdo a lo que informan los medios, que en cuanto las autoridades localizan una fosa nueva, les hacen pruebas de ADN a los cuerpos para confirmar si son los cuerpos de los normalistas desaparecidos o no; pero cuando confirman que no, simplemente siguen buscando más fosas hasta encontrarlos.

 No quiero dar una impresión errónea, por lo que quiero aclarar expresamente lo siguiente: me parece magnífico que no descansen hasta encontrar a los normalistas. Y espero que así sea. Lo que me impacta y me aborrece es el hecho de que ni las autoridades ni la sociedad mexicana se preocupe por todos esos miles de cuerpos que se han encontrado en las innumerables fosas clandestinas. Parece que el razonamiento del gobierno es: “si los cuerpos no son de los normalistas, no son importantes”; y siguen buscando dejando a un lado a todas esos difuntos no identificados, víctimas del gobierno y/o del crimen organizado, como si nunca los hubiesen encontrado. Y no he visto protestas ni nada por el estilo de la sociedad mexicana para exigir a la PGR que investigue todos esos asesinatos también, como debería de ser.

 Me parece bastante indignante de parte del gobierno que únicamente se estén haciendo cargo de la búsqueda de los 43 normalistas porque los ojos de la comunidad internacional están puestos en ellos, pero como nadie ha hecho declaraciones expresas ni manifestaciones por todos los demás cuerpos no identificados, no les preocupa en lo más mínimo. Y por lo que veo, a la sociedad mexicana tampoco.
 Pues a mi sí me preocupa. Y creo y espero que a muchas otras personas también les importe. Me parece de mucha importancia el encuentro de los normalistas, pero de igual importancia exigir justicia para las demás personas difuntas y sus familiares. Hay muchas preguntas sin responder. ¿De quiénes son esos cuerpos? ¿Por qué fueron asesinados y enterrados en fosas clandestinas? ¿Quiénes son los responsables de todo eso? Y, mucho más importante, ¿por qué la PGR no le da la importancia debida?

 Quiero invitarlos a todos ustedes, lectores, a protestar también por el esclarecimiento de los hechos de todas esas personas no identificadas. Ellas también merecen justicia. Los exhorto a que con la misma enjundia que protestamos todos contra los hechos del caso Ayotzinapa, exijamos a las autoridades que hagan su trabajo y resuelvan todos esos casos que han pasado indebidamente por alto. Al pasarlos por alto, se están volviendo cómplices de la impunidad y la injusticia. Y precisamente es la impunidad y la injusticia lo que nuestro querido México ya no puede soportar más.

 México está ya muy debilitado, en un punto de quiebre. No podemos soportar más injusticias e impunidad. Me atrevo a hacer la aseveración de que nuestro país ya no es más un Estado de Derecho. Vivimos en un Estado Fallido. Y debemos hacer nuestra parte como sociedad para cambiarlo.





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Aviso: Todo lo escrito es a título personal. Lo expresado en este espacio es exclusiva responsabilidad de la autora y no representa de forma alguna el criterio de ninguna institución a la que pertenezca.

lunes, 20 de octubre de 2014

Artículo en el periódico Regeneración, 19 de octubre de 2014.



Por: María Santos (@marifersv94)


Para: María del Rosario Fuentes Rubio, que en paz descanse, y su familia.

“El miedo es natural en el prudente,
y el saberlo vencer es ser valiente.”

– Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594) Escritor español.



Regeneración, 20 de octubre de 2014.-Después de los hechos del 15 de octubre en el que irrumpieron personas del crimen organizado en un hospital de Nuevo Laredo para secuestrar a una doctora, se supo al día siguiente que habían descubierto su identidad debido a su celular y por ello la asesinaron. Ella era conocida en redes sociales como @Miut3, o “Felina” y su verdadero nombre era María del Rosario Fuentes Rubio. En ellas se encargaba de difundir información sobre el crimen organizado y el gobierno, así como los vínculos entre estos dos. Y la asesinaron por ello.

Foto: Mauricio Garnelo
Foto: Mauricio Garnelo

Sin embargo, esta no es la primera vez que sucede algo por el estilo. De acuerdo a un reporte de la organización internacional “NetCitizens” que se publicó en el 2013, en ese año fueron asesinadas 71 personas que se dedicaban a los medios de comunicación en México. En el 2011 fueron encontrados dos jóvenes que se dedicaban a lo mismo que “Felina” colgados de un puente. Ese mismo año, también se encontró el cuerpo descuartizado de una periodista de “Primera Hora” junto a un mensaje del crimen organizado. Incluso el gobierno de Javier Duarte en Veracruz encarceló gente que se dedica a lo que hacía “Felina” bajo los cargos de terrorismo y sabotaje; por ejemplo, María de Jesús Bravo y Gilberto Martínez en el 2011.

En fin, los casos de desapariciones, encarcelamientos sin causa justa, torturas y asesinatos de periodistas que critican al gobierno o informan del crimen organizado, son demasiados para enlistarlos en un solo artículo. El mensaje que nos dejan quienes están detrás de estos ilícitos es claro: “tu silencio por tu vida”. Qué injusto es que un periodista no pueda realizar su trabajo de forma correcta sin que el gobierno y el crimen organizado (si no es que son lo mismo ya) les estén amenazando o violentando sus derechos humanos. Tristemente, para estar seguros de ataques de este tipo, hay que quedarse callados.

Estos hechos han indignado a todo México y se ha difundido en redes sociales distintas reflexiones al respecto. Principalmente, está el debate de si la muerte de “Felina” fue en vano, como se publicó en su cuenta de Twitter, o si no lo fue y debemos seguir su ejemplo. Es indiscutible que causa un miedo terrible el que puedan atacarnos, asesinar a nuestra familia, o “sacarnos un susto” como se dice coloquialmente. Pero también es indiscutible que si guardamos silencio ante toda la corrupción y las injusticias, estarían logrando su objetivo y, entonces sí, las muertes de todas esas personas habrían sido en vano.

Estas muertes no solo les afectan a las familias de los difuntos, a sus amigos, a sus colegas, a sus conocidos. Estas muertes nos afectan a toda la sociedad mexicana como tal y a todo el mundo como humanidad. No lo podemos permitir. No los podemos dejar ganar a costa de nuestra libertad y de nuestra seguridad.

Por supuesto, hay que cuidarse. No exponernos nosotros ni a nuestras familias publicando en redes sociales declaraciones o acusaciones graves contra el narco y contra el gobierno. Quizás es buena idea eso de tener un “alias”. Recomiendo que, si es que alguien forma parte de esta red admirable de tuiteros que denuncian como debe de ser y nos informan la verdad, se modere un poco en cuanto al tono y en cuanto a los ataques, sobre todo si no tienen evidencia. Incluso, podrían consultar a expertos en tecnologías de la información para que los asesoren en hacer más segura su cuenta.
Debemos todos de tomar medidas de seguridad drásticas. Pero claro, esto sin dejar de hacer nuestra labor como ciudadanos responsables y preocupados por nuestro país y por el mundo.

Sigamos el ejemplo de toda esa gente valiente que arriesgó su vida para darnos un futuro mejor: un futuro en el que el gobierno verdaderamente sea del pueblo y para el pueblo y en el que el crimen organizado se vea extinto. Gente como el admirable presbítero Alejandro Solalinde, como la prodigiosa periodista Carmen Aristegui y como la notable tuitera “Felina”.



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sábado, 18 de octubre de 2014

La prestigiosa revista TIME: un descaro total


Si no estás prevenido
 ante los medios de comunicación
 te harán amar al opresor
y odiar al oprimido.
      Malcolm X, (1925-1965)


        Por: María Santos
        Twitter: @marifersv94


Todos recordamos lo pasado en febrero del presente año, cuando salió la portada de la revista TIME en la que salía el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, con el titular: “Saving México”. Causó mucha polémica y disgusto en los mexicanos que después de que con lo poco que lleva en el cargo han habido más de 57,000 muertos (claro, esa es la cifra de acuerdo a su segundo informe de gobierno. Probablemente hay muchos más que no fueron reconocidos oficialmente), después de que bajo su cargo se dieron los disturbios en Atenco en los que golpearon hombres y violaron mujeres, después de que bajo su cargo se encarceló al Dr. Mireles, líder carismático y autodefensa, después de todas sus reformas, entre muchísimos otros sucesos que justifican el enojo colectivo y la inconformidad del pueblo mexicano.

La indignación del titular de la revista TIME se volvió más fuerte cuando salieron pruebas a la luz de que el gobierno había pagado por aparecer en la portada. No sorprende del gobierno mexicano, pero qué falta de profesionalidad de una revista tan reconocida mundialmente el aceptar este tipo de tratos con fin de engañar a la población mundial dando una perspectiva del titular del gobierno mexicano que no es cierta y con la que los mexicanos no estamos de acuerdo.

Dejando de lado la falta de profesionalismo como medio de comunicación prominente, está el descaro total de lo que publicaron en la misma revista este mes: una noticia sobre lo sucedido en Iguala, Guerrero, donde desaparecieron y posiblemente torturaron y mataron a 43 normalistas, criticando al gobierno de México diciendo que este terrible acontecimiento evidencia el gran nivel de corrupción. Aquí muestro la portada y la noticia:




Falta de profesionalismo y evidente incongruencia: un descaro total. Esto no solo deja entrever que la revista TIME no es un medio de comunicación confiable, sino que es parte de esa red de corrupción que tanto denuncia. Es corrupta porque si lo hizo con el Presidente Peña es muy probable que lo haya hecho antes con otros que tuviesen el dinero para comprar la publicidad. Me parece indignante que una revista tan influyente se preste a mentir a todos sus lectores.

Ya no hay dignidad ni valores en la mayoría de los periodistas y demás personas que trabajan en el negocio de los medios de comunicación. Me recuerda un poco a la “Operation Mockingbird” de la C.I.A. Se revelaron documentos de dicha operación que evidenciaron que el gobierno de los Estados Unidos de América, por medio de la televisión, la radio y los periódicos, difundieron información falsa y anuncios o programas que se inclinaban hacia cierta ideología o con mensajes subliminales con el objetivo de que toda la población estuviese de acuerdo en lo que el gobierno hiciera. ¿No es exactamente lo que está haciendo TIME ahorita e, incluso, lo que probablemente estuvo haciendo todo el tiempo?


Sé que es un pequeño detalle, tal vez. Pero este es del tipo de cosas a las que debemos prestar atención, porque muchas veces los detalles son la clave para descubrir la verdad. Que nos sirva esto de experiencia para darnos cuenta que no podemos confiar ciegamente en ningún medio de comunicación. Por supuesto que debemos estar atentos a las noticias, pero hay que investigar por nuestra cuenta y tratar siempre de corroborar y comparar datos para tratar de tener de nuestro lado siempre lo más cercano a la verdad, sin dejar que un solo periódico o una sola revista nos manipule con desinformación.



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jueves, 16 de octubre de 2014

Artículo en Opinión - El Norte, 16 de octubre de 2014.




Falta de moral


– MARÍA F. SANTOS VILLARREAL




Artículo online: http://www.elnorte.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=38292


La desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, a manos de policías municipales, tras una balacera en Iguala, ha impactado a toda la República e incluso al mundo. Se trata de un crimen de lesa humanidad que algunos analistas han calificado como genocidio.

Hubo protestas en todos los Estados –aquí en Nuevo León se organizó en la Macroplaza– y en el resto del globo en Brasil, Argentina, España, Alemania, Bolivia, Noruega e Inglaterra, por decir algunos países.
Se popularizó en las redes sociales el hashtag #TodosSomosAyotzinapa en el que se repudia lo sucedido y se exige justicia.

Pese a que originalmente se creían haber encontrado en una fosa los cuerpos de 17 de los estudiantes desaparecidos, antier la PGR lo desmintió, tras haber aplicado pruebas de ADN, por lo que el paradero de los 43 sigue siendo un misterio.

Además, el Alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa son prófugos de la justicia, pues se les adjudica la presunta responsabilidad del acontecimiento, aparte de encontrárseles vínculos con el narco.
Según Aristegui Noticias, hay testimonios de personas que le indicaron a la PGR exactamente dónde y cuándo atrapar al Alcalde, pero no lo hicieron. Como siempre, la impunidad en México no tiene vergüenza.

Pero a pesar de todo lo anterior y lo grave del caso, el sábado pasado el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, hizo una declaración que provoca indignación, un sentimiento que seguramente muchos mexicanos comparten.

Dijo Videgaray: "Hechos tan graves como éste pueden tener un efecto sobre la percepción del País en general en la comunidad económica, en la comunidad de inversionistas".

No se necesita mucho análisis económico, ni político, ni jurídico, ni de cualquier tipo para estar de acuerdo en que el caso Ayotzinapa, así como otros hechos violentos recientes (como el del lunes, donde policías de Guerrero balacearon a estudiantes del Tec de Monterrey), afectarán la inversión extranjera en México, de eso no hay duda.

Sin embargo, lo indignante de esta declaración es que evidencia la falta de moral y tacto del Gobierno.
Se nota inmediatamente cuáles son sus prioridades; ¿es más importante el dinero que la desaparición y posible tortura y asesinato de 43 personas? Y ni siquiera se preocupan por esconderlo.

Ya no hay vergüenza en el Gobierno, y tristemente a veces parece que en la sociedad mexicana tampoco.

Por ejemplo, hubo un trending topic en Twitter llamado #DesaparezcoComoNormalista, en el que se hacían chistes aludiendo a la tragedia.

A falta de palabras, onomatopeyas: ¡wow! Impacta la falta de tacto, de empatía y de conciencia.
Cada vez sorprende más la insensibilidad de algunos mexicanos con este tipo de actos que incitan a perder la esperanza en la gente. Pero dicen que la esperanza, resistiendo a todo desaliento, es lo último que muere.

Participemos todos en la exigencia de justicia a la PGR en este caso, difundiendo por redes sociales información de lo sucedido, apoyando las protestas y marchas pacíficas en solidaridad con el caso para presionar al Gobierno a que resuelva esto de manera pronta y expedita.

Independientemente de cual sea nuestra conclusión sobre el movimiento de los normalistas, si es justificable o no, si algunos dicen que son "delincuentes", es indiscutible que la forma en la que finalizó es un crimen.

La desaparición forzada es delito para lamentar, que afecta no solamente a los familiares y amigos de los estudiantes, sino a todos como sociedad.

Que sancionen penalmente, como debe ser, a los responsables intelectuales, ya sea el Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, o el Alcalde de Iguala.

Pero también que se castiguen a los autores materiales, a quienes con sus manos atacaron, desaparecieron y posiblemente mataron a los estudiantes.


La autora es editorialista invitada
y estudiante de la Facultad Libre
de Derecho de Monterrey.






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