lunes, 30 de noviembre de 2015

Un juicio justo e imparcial






30 de noviembre de 2015


Juicio justo e imparcial a Arturo Escobar


María Santos
María  Santos  (Colaboradora)
maria.santos 


Hace ya aproximadamente siete meses, lancé una petición en la plataforma Change.org para exigir al Consejo General del Instituto Nacional Electoral que le retirara el registro al Partido Verde Ecologista de México por las graves y sistemáticas violaciones a la normatividad electoral. Recibí el importante apoyo de más de 165,000 mexicanos de todas partes de la República que, al igual que yo, están hartos y cansados de la impunidad.

Para la difusión de la petición digital y para la elaboración de la petición formal ante el INE, recibí la invaluable ayuda de la Sen. Martha Tagle, del Dr. Alfredo Figueroa, del Dr. Sergio Aguayo, del Dr. Eduardo Huchim, de la Lic. Paulina Arriaga, del Lic. Carlos Brito, del Lic. Genaro Lozano, del Lic. Alberto Serdán, del Lic. Alfredo Lecona, entre otros muchos expertos que supieron elaborar un impecable escrito para la solicitud formal.

Lamentablemente, la solicitud fue resuelta en sentido negativo por el INE. Esto denotó parcialidad y subordinación con el Gobierno Federal, puesto que pruebas abundaban y argumentos sobraban. Además de que no supieron fundamentar y motivar satisfactoriamente su decisión. Por ello, apelamos la decisión ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, quien desde hace aproximadamente tres meses no ha siquiera abierto el expediente para estudiarlo.

A la par de esta situación, se estaba realizando una investigación en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales en contra del hasta hace cuatro días Subsecretario de Prevención del Delito, Arturo Escobar, por la firma de contratos ilícitos, en su calidad de representante del PVEM, para la compra y entrega de tarjetas denominadas “Premia Platino” con el fin de atraer votos.

Santiago Nieto, titular de la FEPADE, expresó:
“Recibí la instrucción de la Procuradora General de la República de que actúe con absoluta imparcialidad. Mi ejercicio no es contra el partido político, sino contra las personas físicas que han incurrido en una conducta delictiva; buscamos mandar un mensaje, con independencia de quiénes son los sujetos activos.”

Con base en la investigación de la FEPADE y las pruebas que tienen, la PGR solicitó a un juez federal que gire una orden de aprehensión contra el ahora ex funcionario de la Secretaría de Gobernación y ex vocero del PVEM. El juez tiene un plazo de diez días para dictar o no dictar la orden, el cual vence el cinco de diciembre.

El PVEM ha respaldado enérgica y públicamente a su ex vocero. Parece ser que Arturo Escobar no es más que el “chivo expiatorio” del Gobierno Federal. ¿Qué quiere decir esto? Que seguramente los de arriba decidieron rodar su cabeza para recuperar algo de credibilidad en la ciudadanía.

Muchos ciudadanos nos damos cuenta de esto, no nos engañan. Pero eso no significa que vamos a prescindir de exigir que se lleve a cabo un juicio justo, con un juez imparcial, para procesar y, de ser probada en juicio su culpabilidad, para condenar a Arturo Escobar por ser un delincuente electoral.

Ante esta situación, la asociación civil llamada Cauce Ciudadano ha iniciado una petición en Change.org en la que exige a la FEPADE y a la PGR que hagan su trabajo. Nada más. Y cito:
“Es hora de que como ciudadanas y ciudadanos exijamos nuevamente a las autoridades que hagan lo que tienen que hacer: un expediente impecable por parte de la FEPADE, para que las pruebas sean sólidas, y un juez autónomo del poder político para tener un juicio totalmente justo, para que no ocurra como en otros casos (como el caso Cassez) que por un pésimo actuar de las autoridades la verdad nunca salió a la luz.”

Me uno a esta petición de Cauce Ciudadano. E invito a quienes también estén cansados y hartos de la impunidad y de la simulación, que apoyen su petición con su firma. (Link: change.org/p/juicio-a-arturo-escobar-por-delitos-electorales-snietocastillo-arelygomezglz)

Asimismo, invito a Cauce Ciudadano y a los mexicanos que no se han unido aún a continuar la exigencia de que #QuitenRegistroAlVerde. Las investigaciones por delitos electorales en contra de su entonces representante legal demuestran que sí hubieron graves y sistemáticas violaciones a la ley.




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Aviso: Todo lo escrito es a título personal. Lo expresado en este espacio es exclusiva responsabilidad de la autora y no representa de forma alguna el criterio de ninguna institución a la que pertenezca.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Mujeres sin derechos - Columna en Altavoz




23 de noviembre de 2015



Mujeres sin derechos:
Problemas en los centros de readaptación
social en el estado de Nuevo León





“Aquí mandan los de la última letra –Los Zetas–. A las bonitas como tú, les tenemos un trabajito especial. Si quieres sobrevivir, no hay de otra: aceptas o te suicidamos. Tú decide.”
- Servidor público a una mujer reclusa en el Centro de Readaptación Social “Topo Chico” del estado de Nuevo León. (2014)


De acuerdo a la Estadística Penitenciaria del Sistema Penitenciario Federal del año 2014, en la República Mexicana hay más de 248,000 personas que conforman la población penitenciaria, aunque solamente existen 389 centros penitenciarios (con capacidad para 198,000 personas como máximo). Del total de las personas privadas de su libertad, el 5.07% son mujeres, de acuerdo a la misma estadística.

El Informe sobre la Situación de las Personas Privadas de su Libertad, elaborado en 2014 con motivo de la visita del Relator Especial de las Naciones Unidas, indica que se han dado todo tipo de violaciones a los derechos humanos en los centros de readaptación social federales y estatales, como tortura, amenazas, lesiones, abuso sexual, etcétera.

Pero destaca la situación de las mujeres privadas de su libertad por tres razones principales:
1.                     Hacinamiento.
No se respeta el artículo 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al 100%. Señala el Informe mencionado que sólo el 35% de las mujeres privadas de su libertad se encuentran en centros penitenciarios específicos para mujeres, mientras que el 65% restante se encuentra en centros mixtos. Además, hay un hacinamiento de hasta el 399%.
2.                     Falta de servicios de salud.
No se respeta el derecho a la salud, contemplado en los artículos 1, 4 y 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 3 de la Constitución Política del estado de Nuevo León, 2 y 27 de la Ley General en materia de Salud, entre otras disposiciones normativas nacionales e internacionales. Señala el Estudio sobre la Situación de las Mujeres Privadas de su Libertad en Nuevo León, elaborado en 2014 por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que no existe un área de servicios médicos adecuados, como la falta de personal femenino para atenderlas, la falta de médicos psiquiátricos para las internas que lo necesiten y la inexistencia de facilidades para que ingresen al lugar ambulancias en casos de emergencia. Asimismo, recalca el Informe anteriormente mencionado la deficiencia en alimentación, protección de la salud, falta de privacidad, carencia de acceso a servicios de los derechos sexuales y reproductivos, etcétera.
3.                     Abusos sexuales.
Existe tortura y violencia contra las mujeres en los centros penitenciarios, según han documentado la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, entre otras organizaciones. Pero sobre todo, existen abusos sexuales. El Informe mencionado menciona que hace mucha falta capacitar a los servidores públicos que trabajan allí en materia de prevención de tortura, falta supervisión por parte de los superiores en los centros penitenciarios, falta erradicar la corrupción interna que facilita los abusos sexuales de los servidores a las internas, entre otras medidas. De acuerdo a una investigación profesional que realizó la periodista Sanjuana Martínez en el 2013, las reclusas de los centros penitenciarios del estado cuentan con aproximadamente 2.93 metros cuadrados por persona para dormir, violando así lo recomendado por el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (que es entre 8 y 9 metros cuadrados). Se descubrió en la investigación, que también hay trata de mujeres para con los reclusos hombres, cuando hay centros mixtos, y para con los servidores públicos del lugar: las obligan a ser sus parejas sexuales o las violan.

En el tenor de lo anterior, dado el hacinamiento, la falta de acceso a servicios de salud y los sistemáticos abusos sexuales que sufren las mujeres privadas de su libertad, resulta menester crear políticas públicas que garanticen la seguridad jurídica y material de las mujeres que denuncien abusos sexuales, tortura o cualquier falta de trato de digno y otorgarles protección para evitar que sean víctimas de represalias debido a sus denuncias.

Un primer paso para lograr esto, es legislar al respecto. Los Centros de Readaptación Social en los que se encuentran mujeres privadas de su libertad, deben ser objeto de escrutinio público y del estado. Asimismo, se deben crear mecanismos eficaces para la realización de denuncias seguras por parte de las víctimas.

El objetivo de la implementación de políticas públicas nuevas, sustentadas jurídicamente en una reforma legislativa, sería garantizar cabalmente el respeto a los derechos humanos de las mujeres privadas de su libertad en los centros penitenciarios del estado de Nuevo León: el estado las debe de cuidar y proteger.

Esto traería resultados positivos para todos. En lo individual, las mujeres se verían beneficiadas al dejar de estar en una situación de constante amenaza y de violaciones, lo que conllevaría a una mayor probabilidad de rehabilitación y, eventualmente, podrían ser efectivamente reincorporadas a la sociedad y lograr salir adelante.

Para la sociedad, también hay una ganancia en todo esto. En primer lugar, se crea una cultura de respeto a los derechos humanos para todos y en todo momento. En segundo lugar, se fortalece e impulsa la cultura de la denuncia. En tercer lugar, se propicia la cultura de la legalidad hacia adentro y hacia afuera. Y, por último, se logra la reinserción social de esas mujeres privadas de su libertad.

“Hay que poner el grito en el cielo. Hay que señalar, denunciar y evidenciar lo que está sucediendo. Estamos espantados de lo que está pasando con las reclusas. Traemos un atraso de atención penitenciaria en el estado, y en el país, de décadas. Si como sociedad no le damos respuesta a esto, en cualquier momento explota. Los penales son bombas de tiempo y todos vamos a ser víctimas.”
- Martín Carlos Sánchez Bocanegra, director general de Renace A.B.P. (2013)

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Fuentes de información:
  • Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes. Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes. Estrasburgo, 1987/2015.
  • Comisión Estatal de Derechos Humanos en Nuevo León. Estudio sobre la Situación de las Mujeres Privadas de su Libertad en Nuevo León. México, 2014.
  • Sistema Penitenciario Federal. Estadística Penitenciaria. México, 2014.
  • Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad. Informe sobre la Situación de las Personas Privadas de su Libertad. México, 2014.
  • Sanjuana Martínez. La Jornada: Denuncian reclusas esclavitud sexual en la prisión de Topo Chico. México, 2013.

jueves, 19 de noviembre de 2015

#Accelerate - Columna en Altavoz





16 de noviembre de 2015



#Accelerate



“¿Cuál es el atractivo del aceleracionismo de hoy? Que se puede entender como una respuesta a la situación social y política concreta en la que actualmente parecemos estar atrapados: la de una catástrofe a largo plazo y en cámara lenta.”
- Steven Shaviro



Una de las muchas razones por las que me gusta leer, es que cada vez se aprende algo nuevo. Incluso releyendo un libro, uno descubre cosas que su cerebro no registró en una primera lectura. Siempre lo he dicho: si hay algo mejor que leer un buen libro, es releerlo. Suelo leer todos los días. Termino un libro y empiezo otro. Y a la par, disfruto de la lectura de artículos, monografías y textos de todo tipo.

Fue hace unos días que, leyendo un artículo que criticaba cierto partido de la derecha española[1], me encontré en la zona de comentarios con una recomendación que, por el título, llamó mucho mi atención: “The Accelerationist Manifesto” (“Manifiesto Aceleracionista”), recomendaba un usuario que leyéramos.[2]

A decir verdad, todo libro o documento que contenga la palabra Manifiesto en su título, llama mi atención. Quizá es porque esa rojilla que llevo dentro, aunque trate de moderar, me recuerda inmediatamente al Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels.

El Manifiesto Aceleracionista fue escrito por Nick Srnicek y Alex Williams y publicado en mayo del 2013.[3] Es breve, consta de solamente seis páginas. Se divide en tres partes: una introducción del contexto histórico, una explicación de lo que es el aceleracionismo y un apartado de conclusiones sobre el futuro que denominan el “manifiesto” como tal.

Me encantó este texto porque me proporcionó las bases de una ideología que no tenía idea de que existía. Siempre resulta bastante interesante conocer distintas propuestas de ideología. En ese tenor, me gustaría compartir con ustedes los principales aspectos  del aceleracionismo (con base en el Manifiesto en cuestión).

1. El nombre.

Se le denomina aceleracionismo porque se considera que el capitalismo ha causado una serie de catástrofes mundiales en aceleración continua. Así como el capitalismo es aceleracionista, en el sentido de buscar un crecimiento económico y competencia constantes, la velocidad capitalista provoca desastres de manera acelerada. Y de allí toma el nombre este Manifiesto: aludiendo a las aceleradas catástrofes que ha provocado el capitalismo.

2. El objetivo principal.

Si hay algún sistema que se haya asociado con ideas de aceleración, es el capitalismo. En su forma neoliberal, su bandera ideológica es la liberación de las fuerzas de destrucción creativa para despejar el camino a las innovaciones tecnológicas y sociales, en constante aceleración. Es entonces que el aceleracionismo busca preservar las conquistas del capitalismo tardío al tiempo que va más allá de lo que permite su sistema de valores, sus estructuras de poder y sus patologías de masa.

3. Bases.

El capitalismo ha empezado a reprimir las fuerzas productivas de la tecnología o, por lo menos, a dirigirlas hacia fines absurdamente limitados (como los fenómenos de los monopolios y de las luchas de patentes). “Un sinfín de repeticiones de los mismos productos básicos sostienen la demanda marginal de consumo”, provocando con ello un “avance” a expensas de la aceleración humana. Los aceleracionistas creen en el potencial de los avances científicos y tecnológicos, si se producen cambios “más allá de la miopía de los aliados capitalistas”, y consideran que la izquierda tiene que aprovechar todos y cada uno de los avances científicos y técnicos que hace posible el capitalismo. La izquierda aceleracionista debe instruirse en los campos de las redes sociales, modelos basados en agentes, análisis de datos y modelos económicos de no equilibrio. Se debe desarrollar una hegemonía tecnosocial tanto en el ámbito de las ideas como en el ámbito de las plataformas materiales, que son la infraestructura de la sociedad globalizada.  Quieren conformar una sociedad intelectual de aceleracionistas, que se dediquen a la creación de un sistema económico postcapitalista.

4. Alternativa.

Los aceleracionistas parecen ofrecer dos posibles desenlaces para nuestro mundo: continuar en el sistema económico actual y eventualmente fragmentarnos hacia “el colapso planetario”, o desarrollar un sistema económico nuevo postcapitalista y globalizado para poder construir un futuro más moderno.

Se puede decir que, básicamente, lo que los aceleracionistas buscan es el desarrollo de una economía postcapitalista que sea capaz de mejorar nuestros estándares, liberar a la humanidad del trabajo y propiciar avances tecnológicos que amplíen nuestras libertades. Suena muy utópico y, al mismo tiempo, suena bastante extraño.

Recomiendo mucho la lectura del Manifiesto Aceleracionista por tres principales razones. Una, por su excelente redacción y capacidad de síntesis en las ideas. Dos, por su voraz crítica al capitalismo sin caer en la resignación, puesto que ofrece una alternativa: otro mundo posible. Tres, por su poético mensaje: no podemos prever el futuro, pero sí construirlo.

A mí no me convence su ideología, pero reconozco lo interesante que resulta. Y me quedo con su poético mensaje.


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[1] Vincenç Navarro. Ciudadanos es la derecha dura. España, Blog Pensamiento Crítico, 2015. Disponible en línea: http://www.vnavarro.org/?p=12817.
[2] El nombre formal del documento no es “The Accelerationist Manifesto”, sino “#Accelerate: Manifesto for an Accelerationist Politics”. Pero se le conoce comúnmente de ese modo.
[3] Srnicek, Nick; Williams, Alex. #Accelerate: Manifesto for an Accelerationist Politics. Inglaterra, CLT Platform, 2013. Disponible en línea: http://criticallegalthinking.com/2013/05/14/accelerate-manifesto-for-an-accelerationist-politics/.



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miércoles, 11 de noviembre de 2015

El graffiti: ¿arte o vandalismo? - Columna en Altavoz







9 de noviembre de 2015




EL GRAFFITI: ¿ARTE O VANDALISMO?




María Santos
María  Santos  (Colaboradora)
maria.santos 



La historia del graffiti, como lo conocemos en la actualidad, comenzó en los años 1960s en Estados Unidos, pero su existencia se remonta hasta la época del Sacro Imperio Romano Germánico.

La palabra graffiti viene del griego graphein que significa “escribir” y del  italiano graffito, que significa “marca en la pared” o “inscripción en el muro”. El graffiti se crea generalmente con el uso de aerosol, aunque también se utiliza pintura y tinta.

En la Antigua Roma se acostumbraba rayar en las paredes expresiones de todo tipo: manifestaciones de carácter político, declaraciones de amor, insultos vulgares e incluso dibujos de un estilo similar a lo que hoy conocemos como caricaturas políticas. Éstos abundan principalmente en las ciudades como Pompeya, Ostia y Roma.

No obstante, es hasta la década de los sesenta en Nueva York, Estados Unidos, cuando se da el (re)nacimiento del graffiti, convirtiéndose en un medio de comunicación ideal para un gran número de grupos marginados de jóvenes. Se utilizó para protestar artísticamente contra paradigmas sociales o situaciones políticas.

En la década de los setenta, el graffiti tiene su auge artístico y se esparce por todo Estados Unidos y llega hasta Europa. Se convirtió en una evidencia de la existencia de una subcultura que cobró gran importancia social y artística a nivel mundial.

Es a partir de finales de la década de los ochenta, y en especial en la década de los noventa, en que se utilizan nuevas técnicas, como la aplicación de aerosol con plantillas y el pegado de calcamonías. Así, parte del trabajo artístico se hacía en casa para que en la calle el trabajo pudiera hacerse más rápido, reduciendo el tiempo que el graffitero estaría expuesto a ser detectado.

El posmodernismo, la reestructuración del concepto de la urbanidad, la globalización inevitable y condiciones religiosas, económicas y antropológicas dieron pie a la creación en la actualidad de nuevas subculturas: nuevos grupos de cultura marginados. Según con Tristan Manco, “las condiciones socioeconómicas específicas de interacción dentro de las urbes posmodernas y sus subculturas determinan el modo en el cual se genera la producción de manifestaciones de cultura popular.” Ésto dio pie a la creación de una nueva forma del graffiti: el graffiti esténcil.

El graffiti esténcil es entonces un producto de una subcultura posmoderna. Esta nueva forma del graffiti tiene características especiales que lo definen y son bien explicadas por Glenn Ward. Consisten en experimentación innovación, individualismo, originalidad, uso y combinación de diversas técnicas, empleo de elementos y productos de la pop culture y uso de colores artificiales.

En fin, si bien el graffiti es un arte, hay quien lo asocia con dibujos desagradables realizados por delincuentes. En una sencilla encuesta que realicé, el 25% de los encuestados (50 personas) me respondió que consideraba al graffiti como “vandalismo”, aunque el otro 75% me respondió que lo consideraba “arte”.

En el año 2013, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática realizó una encuesta que arrojó el dato de que  7.5% de los hogares fueron víctimas de un acto vandálico durante ese año que implicaban graffitis en sus casas o pinta de bardas o vehículos. Este 7.5% equivale a un número de dos millones 339 mil 447 hogares con una cantidad de tres millones 758 mil 151 de actos vandálicos.

Por ello, estimo importante distinguir entre el graffiti y los garabatos de delincuentes. El graffiti es una expresión artística; los garabatos que realizan delincuentes, aunque estén hechos con el característico elemento del graffiti que es el aerosol, no pueden ser considerados graffiti porque no tienen ninguna intención de manifestar arte, sino simplemente de expresar mensajes violentos u ofensivos en lugares públicos o en propiedad privada.

Lo malo es que las autoridades de los distintos estados de la República cada vez se colocan en una postura más represiva entorno al graffiti. La legislación penal que lo cataloga como vandalismo es dañina tanto para los artistas graffiteros como para la comunidad que ha aprendido a apreciarlo.

En lo que corresponde a todo el territorio mexicano, esta actividad artística es un delito. El Instituto de Investigaciones Parlamentarias del Congreso del estado de Tamaulipas realizó un estudio comparativo de las legislaciones penales de todas las entidades federativas para determinar si tienen regulado al graffiti.

Si bien no está tipificado el delito de graffiti como tal en todas las entidades federativas, la actividad encuadra en el tipo penal de daño en propiedad ajena. Por ello, sigue siendo un delito en cada uno de los estados de la República.

En el Distrito Federal, de acuerdo a la Ley de Cultura Cívica y al Código Penal, la pena por el delito va desde los seis meses hasta los dos años de prisión. De acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública del D.F., ciento cincuenta jóvenes son acusados por este delito y remitidos a un Juez de lo Civil por año, aproximadamente. Incluso cuentan con una Unidad Antigraffiti.

Además, justo en este año, el Congreso del estado de Puebla aprobó la llamada Ley Graffiti que reforma el Código Penal de dicho estado, tipificando como delito al graffiti e imponiéndole una pena al delincuente de hasta seis años de prisión y/o servicio comunitario, además de la obligación de responder pecuniariamente al “afectado”. Todo parece apuntar a que los demás estados buscarán replicar esta ley, ya que tuvo mucha aprobación por parte de las autoridades.

No obstante, aún con todos los problemas que ha encontrado durante su evolución y con todos los obstáculos que le ha impuesto la legislación penal, es improbable que el graffiti desaparezca en un futuro cercano.

Más bien, estimo que seguirá creciendo como una forma de arte válida en todo el mundo. Prueba de ello, es el colectivo mexicano de graffiteros llamado Rexiste, cuyo lema es “existo porque resisto”. Rexiste ha tomado mucha popularidad en todo México por sus elocuentes y especialmente elaborados graffitis que realizan como forma de protesta contra el Gobierno de México. Se han vuelto tan famosos, que los mencionan ya en la prensa estadounidense, británica, francesa, entre otras.

Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Es el graffiti una forma de arte o una forma de vandalismo?


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FUENTES DE INFORMACIÓN:
  • Manco, Tristan. Stencil Graffiti. Estados Unidos: Thames and Hudson, 2002.
  • Beard, Ricardo. El graffiti: una forma de arte incomprendida. España: Cultura Colectiva, 2012.
  • Instituto de Investigaciones Parlamentarias. Comparativo de las entidades federativas que tienen regulado al graffiti en su legislación. México: Congreso del estado de Tamaulipas, 2008.
  • Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública. México: INEGI, 2013.
  • Ward, Glenn: Postmodernism. Inglaterra: NTC Publishing Group, 1997.





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